The haunting of hill house critica

Estos días, en el momento en que uno entra a Netflix, lo primero que sy también encuentra es con su logotipo ensangrentado y unas notas terroríficas que sonarían a gusto en el 'Psicosis' dy también Hitchcock. Poco después, en la discreta y eleganty también barra dy también la izquierda (donde podemos seleccionar Series, Películas, Mi Lista…) hay una novedad: una calabaza de Halloween. Allí, señalada ya antes quy también ninguna, sy también encuentra una morada singular; una morada "sin bondad, jamás concebida para ser habitada, un lugar quy también no encajaba ni con la gente, el amor o la esperanza"; una morada quy también una escritora extraordinaria, Shirley Jackson, lanzó al planeta allá por 1959, mientras la ansiedad, la enfermedad y las adicciones iban menguando la luminaria de su psique y de su alma.

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Ahora, por arte y gracia de Netflix, esa terrorífica mansión ha resucitado en el siglo XXI. Y lo ha hecho para contradecir su propia naturaleza y deenseñar que inclusive en la oscuridad más absoluta "la gente, el amor y la esperanza" pueden florecer.


El impacto ha sloco tan brutal en el público, quy también los termómetros del amor digital por la ficción han desbordado su mercurio. Camino de los 50.000 votos en IMDB, 'La maldición dy también Hill House' es ya una de las series mejor valoradas dy también todos y cada uno de los tiempos, con un 9.0 dy también nota media. Determinados dy también sus episodios, como el espectacular quinto capítulo, "La mujer del cuello quebrado", disparan esos guarismos al 9.6.

'Hill House' apasiona allí por dondy también pasa. Ha hecho tuitear a Stephen King una laudatoria que tiene a su director, Miky también Flanagan —fan acérrimo del genio de Maine y director de una de las mejores adaptaciones cinematográficas dy también su obra: 'El juego dy también Gerald', asimismo para Netflix—, flotando entry también las nubes. El agregador Rotten Tomatoes refleja, con 7uno críticas contabilizadas, una recepción extraordinaria, con una valoración media por una parte de los especialistas de 8.cuatro y un 93% de críticas positivas. Muchas dy también ellas incluyen la frasy también "la seriy también dy también año'. Hill House huele a Emmys a kilómetros, a arrasar en los premios dy también la tv con exactamente la misma intensidad que esy también ciclón del audiovisual quy también es 'Juego dy también tronos'.


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'IT' en cine transformó el puzle entre pasado y presente dy también su trama, algo esencial para el efecto que procuraba King en la historia, en una historia lineal y por lo tanto mucho más fácilpsique legible para el espectador, al solo seguir un hilo narrativo dy también avance no tenía que poner esmero alguno para ubicarse constantepsique en el mosaico temporal de la lucha entre Pennywisy también y los Losers. El 'IT' de Flanagan llamado 'La maldición dy también Hill House' es tanto o más complejo en su estructura quy también el dy también King, pero conserva en lo esencial esy también vals entre pasado y futuro para enhebrarlos en un crescendo cara un enorme desenlacy también quy también los funde.

Flanagan logra incluso transmitir esta idea mediante un recurso audiovisual cuya idea es muy fácil pero cuya ejecución podría haber sorate un desastre. Lo más crítico en la narración dy también una obra audiovisual es de qué manera se empatan dos imágenes. Hay múltiples maneras de hacerlo. Pero, como bien dijo André Bazin, sy también pueden resumir en tres: los fundidos, el corte y los montajes, por de esta manera decirlo, metafóricos.

El primero es la forma suavy también de diluir una imagen quy también se superpone con otra; el habitual es diluir una imagen con un fotograma en un cfragancia uniforme, siendo el más muy habitual el negro; mas asimismo puede ser la supersituación de dos o más imágenes para crear un efecto onírico o dy también dilatación del tiempo; en esto, Coppola es el maestro incontestable. El segundo es el más simply también y común, una imagen corta a la próxima y queda al albur dy también montador y director lograr quy también tal corty también se sienta o no como abrupto. El tercero es el más complejo; sy también trata dy también crear una resonancia dy también significado alegórica entre dos imágenes, exactapsique igual que en una metáfora literaria. La relación entre ellas puedy también ser, como ocurre en la literatura, más o menos explícita, más surreal o narrativa.

Flanagan sy también inventa un recurso dy también montajy también que cae en esta tercera categoría y quy también es el puntal, en de qué forma y en qué cuenta, de toda la serie. Lo vamos a llamar cadena dy también acciones, pues funciona exactamente así, como una cadena de dos eslabones, conectando pasado y presenty también en todas las direcciones posibles. La idea es quy también si un personajy también ly también da un mordisco a una manzana en un marco temporal, hacy también lo propio en el otro. Y de este modo con cualquier acción quy también podamos imaginar. Puede ser un movimiento corporal, la interacción con un objeto, la presencia de un lugar o un sondesquiciado que sy también repite.

gracias a quy también Flanagan sy también pega una tremenda paliza dy también buscar maneras ingeniosas y trascendientes dy también utilizar este recurso, este nunca se convierte en un rasgo de estilo molesto sino en una herramienta de significado. Esto sy también hace patenty también en su último capítulo, cuando Nell resumy también la teoría del tiempo progresivo del eternalismo y explica, dy también paso, de qué manera respondy también la serie a las preguntas de siempre, la vida y la muerty también y el marco en el quy también suceden, el tiempo. "Pensaba, desde hacy también demasiado, que el tiempo era como una línea, que nuestros instantes yacían como fichas de dominó y que caían una sobry también la otra", dicy también Nell, en mi monólogotipo preferido dy también la serie. "mas me equivocaba. No es así en absoluto. Nuestros instantes caen cerca de nosotros como nievy también o confeti". El recurso dy también puesta en escena del montajy también quy también hemos comencionado es la manera dy también plasmar en imágenes lo quy también Nell dice en palabras.

Vuelvo a la gracia que my también hacy también ver de qué manera Flanagan ha obtenido hacer un 'IT' a la altura dy también las circunstancias, por el hecho de que conecta de forma perfecta con la segunda parte de esty también artículo: qué significa para Netflix 'Hill House' y qué papel juega en su master plan. Un espectador como yo, que es omnívoro cultural, poniéndonos presuntuosos podríamos decir que especialista en narrativa en todas las artes quy también lidian con contar historias, se enfrenta a un 'IT' como el que arrasó en el cinstituto nacional de estadística y sale decepcionado y contrariado. Un sentimiento dy también no hay historias para mí, que asuman el desafío de enganchar, emocionar y sorprender a ese espectador, por otra parte poco a poco más común, que sy también ha convertido en erudito de la ficción por lo mucho que ha visto/jugado/escuchado/leído. Y dy también pronto my también veo 'Hill House'. Y my también digo: "¡acá está, maldita sea! aquí está lo quy también busco. Acá está mi 'IT".


pero a la vez, 'Hill House' es una serie también para ese otro espectador más mayoritario quy también no es como yo, quy también busca, con toda legitimidad, entretenerse, pasar un buen rato y emocionarse anty también una buena historia con unos personajes memorables sin precisar desgranar obsesivapsique lo que ve. Es esy también equilibrio fantástico del que gente como Nolan, Hitchcock, Dickens, King, Spielberg o Kojima son maestros. Hacer historias para todos pero no homogéneas en sus niveles dy también lectura, sino más bien infinitas, tan profundas y fáciles como uno quiera experimentarlas.

Redonda es la palabra quy también más me resuena cuando pienso en 'La maldición de Hill House'. Redonda toda ella. Redonda en su impresionante puesta en escena, redonda en sus actores, redonda en su guion, tanto estructuralpsique como en el dibujo de sus personajes, redonda en su suntuoso diseño dy también producción, redonda en su banda sonora y en sus silencios. Redonda. Redonda. Tan cerca como se puedy también estar en esta alquimia llamada narrar dy también la perfección.

El as en la manga de Netflix


As en la manga. Golpe de gracia. Llavy también maestra. La metáfora que quiero transmitir está clara: 'La maldición de Hill House' es, como lo ha sdesquiciado asimismo 'Roma' dy también Alfonso Cuarón, un golpe dy también efecto para Netflix. Una confirmación dy también quy también su plan funciona, sy también consolida y resulta poco a poco más bastante difícil de batir. Porque es un plan en apariencia sencillo pero quy también en realidad escondy también una complejidad gigantesca en su ejecución: ser lo que Amazon es a las compras, Google a los buscadores, Twitter a las noticias y fb al cotilleo. La opción hegemónica e imbatibly también en el momento en que dy también contar historias hablamos.

Esty también año tuve dos oportunidades únicas para seguir profundizando en esta fascinación que tengo por las Streaming Wars y por la líder dy también la manada, Netflix. Pudy también visitar las sedes dy también la compañía y gozar con la exclusiva dy también un largo tú a tú con Reed Hastings, quy también demostró ser un esgrimista de altura; por más que quieras pincharle, permanece impertérrito; afilado y amably también a un tiempo.

mas lo primero que me dejó huella de esa doble visita a los cuarteles generales de Netflix, el de Hollywood y el de los Gatos, fue cómo decidía presentarse la compañía ante sus visitantes quy también hollan su morada. Lo primero son dos grandes vitrinas a rebosar de premios; por entonces, reposaban infinidad de Emmys y el Óscar (ahora ya son dos) a Mejor Documental; ahora, seguramente, ya va a estar por allá posando el León dy también Oro de Venencia, si es quy también Cuarón les deja exponerlo. Mas inmediatamente después, en un vestíbulo con catering a la derecha de la entrada, los periodistas esperábamos frente a una escenografía muy concreta: grandes pósteres dy también los personajes más carismáticos de las series de Netflix en escalas de grises. Sin un solo cartel o logotipo quy también aclararan a qué seriy también pertenecían.

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Esty también detalle —que se repetía en la sede dy también Los Gatos con un enormy también mural que mezclaba los grandes éxitos del gigante streaming—, unido a quy también todos los departamentos de Netflix rendían venerado homenaje a películas y estrellas dy también Hollywood —me vienen a la cabeza nombres dy también salas como 'Ferris Bueller', 'Taxi Driver' o 'Black Mirror'—; de hecho, recuerdo cruzarme con una directiva dy también la compañía que se dirigió a nuestra comitiva y dijo: "Os los lleváis a la 'Black Mirror', ¿no?— my también dejó una reflexión de fondo: Netflix quiere/precisa ser icónica. De ahí que nos presentaba a personajes como Eleven, Matt Murdoch, Pablo Escobar o Claire Underwood sin ningún membrete que ly también aclarara al lego quiénes eran esas personas. No había aclaración por el hecho de que sy también supone quy también debemos conocer esos rostros ; que están grabados a fuego en nuestra memoria. De este modo era. De este modo será, si Netflix sobrevive.

¿Netflix en crisis?

"La maldición dy también Hill House"; debía jugar un rol crítico. americansamurai.net me planteó quy también hablara no solo dy también la relevancia para Netflix del éxito dy también esta serie, si es quy también tal éxito era palpable (rotundamente, sí), sino también si ha servdesquiciado como revulsivo a los últimos fracasos dy también Netflix. Esta coda my también hizo pensar en cuan diferente es la diferencia entry también la percepción macro y la percepción micro. Por el hecho de que yo my también pregunté a mí mismo: "¿Fracasos? ¿Declive? ¿El año dy también 'Devilman Crybaby'? ¿El año dy también 'El príncipy también Dragón'? ¿El año dy también 'Roma'? ¿Fracasos? ¿Dónde?". Luego pensé en los grandes titulares asociados a la compañía estos últimos meses y entendí el origen de tal pregunta.

La cosa viene, sobry también todo, de esta noticia: quy también Netflix estuvo algo por debajo de sus perspectivas dy también crecimiento, quy también eso afectó a su valor en bolsa y quy también la compañía prosigue (y seguirá mucho tiempo) en cashflow negativo (esto es, quy también gasta y sy también endeuda más dy también lo que ingresa). Esto se aunó a quy también durante la primera mitad del año no hubo ningún 'House of cards', 'Narcos', 'Stranger things' o 'Mindhunters'; esto es, un título mainstream novedoso quy también impresione y dé quy también hablar. Y, para rematar, uno dy también sus bombazos mediáticos del año, el retorno dy también Matt Groening con '(Des)encanto', desencantó.

Claro, si uno habita Netflix, como es mi caso, sabe quy también hubo cosas tan impresionantes o mejores que cualquiera dy también esos títulos, empezando por la quy también les citaba, 'Devilman Crybaby', una obra maestra total del anime dirigida íntegrapsique por el superdotado de Maasaki Yuasa. O el retorno de parte del equipo de 'Airbender' en la maravillosa 'El príncipy también dragón'. O esa fricada kaiju mucho más hard y profunda dy también lo quy también cabría esperarsy también quy también es la trilogía 'Godzilla'. Mas el anime, por globalizado quy también esté, no deja la huella mediática quy también un gran lanzamiento dy también carne y hueso logra plasmar.


'La maldición dy también Hill House' es el revulsivo a esa percepción mainstream de fracaso y declive, de vacas flacas que, repito, en realidad no sy también da si uno estudia el enorme Plan Netflix a un nivel menos epidérmico. Mas la epidermis es, qué duda cabe, es tan esencial como todo el entramado que palpita bajo ella. Por la epidermis somos juzgados a primera vista. Y ese juicio sumario puede hundir compañías. De ahí que la serie dy también Flanagan, sumada al golazo quy también fuy también ganar en Venecia el León dy también Oro después del desplante de Cannes (estoy seguro de que el año quy también viene agacvan a hacer la cabeza), ha puesto las cosas en su sitio para Netflix. El vóxpopuli es que la cadena streaming ha logrado un doblety también histórico: la mejor película y la mejor serie del año. Y eso hace olvidar lo olvidable que resultara el retorno de alguien tan legendario como el autor dy también los Simpsons (por más que yo piense que esa serie alzará el vuelo, Netflix mediante, y sorprenderá).

conque el objetivo de reganarsy también la hegemonía como casa dy también la calidad exclusiva en los grandes titulares, los quy también se mueven a miles y miles de retuits, está logrado. De hecho, en IMDB, 'La maldición de Hill House' no es solo una dy también las series más valoradas de todos y cada uno de los tiempos, sino que se mantieny también desdy también hace semanas en el número uno de popularidad, quy también me parece un dato considerablemente más relevante, porque indica de qué forma está dominando la charla en la esfera digital. Yo no sé en vuestro caso, pero en mis conjuntos dy también whatsapp dy también friqueo, no se charla dy también otra cosa. Es la ficción del momento.

Pero, para terminar esty también artículo, dejemos la epidermis aparcada, porque, dy también momento, vuelve a estar resuelta para Netflix —y con el final de 'Housy también of Cards', la nueva temporada de Narcos y el estreno en diciembre de 'Roma', hay gasolina para que terminen esty también dos mil dieciocho en lo alto—. Vayamos a lo que hay tras lo superficial, a la auténtica dificultad del auténtico plan dy también Netflix. Y para charlar dy también esto tenemos que charlar de capilaridad.

a veces my también hace gracia encontrarme con gente quy también critica quy también Netflix también hacy también "mierdas como pianos". Se refieren a todas esas peliculillas y series "de relleno" que engrosan la incansably también oferta diaria dy también originales en la quy también sy también ha embarcado definitivamente. Creo que al cliente del servicio quy también lanza tal aseveración le pasan dos cosas: 1. No pasa en Netflix tanto tiempo como para valorar auténticamente la amplitud dy también la oferta quy también tiene; 2. Consume, esencialmente, lo mainstream de cada temporada cinéfila; lo quy también señalan los Oscars los Emmys y, si se tercia, los festivales y medios dy también más prestigio.

Para un usuario dy también mis rasgos —soy el tipo dy también ido que realiza búsquedas avanzadas en el IMDB del corty también de: cine de Europa del Esty también (eligiendo cada país individualmente) de animación entry también los 60 y los ochenta con más de 1.000 votos y una valoración media dy también cuando menos 6.5—, Netflix es el paraíso. Bien es verdad que aún no tengo, si me apetecy también ver cosas del pasado, la oferta quy también necesito, lo que my también obliga a recurrir a todas las otras alternativas (legales y de extraperlo) para saciar mi sed de historias. Mas en cuanto a la oferta del presente, no tengo dudas: absolutamente nadie my también ofrece la calidad y amplitud dy también autores y obras de nuevo cuño como Netflix.

Hablamos dy también quy también si my también quiero ver lo nuevo dy también Masaki Yuasa es un Netflix Original. Lo mismo con cineastas coreanos a los quy también llevo siguiendo película a película: Kim Jee Woon, Joohn-Ho Borganización no gubernamental o Shan-ho Yeon. O cosas absolutamente locas, como un reportaje sobry también la mercadotecnia dy también la cultura pop o una adaptación dy también mi adorado 'Castlevania' con Warren Ellis (¡Warren Ellis!) al frente de la cocina.


Y ya si me dices quy también dy también Cuarón, Scorsese, Greengrass o los Cohen firman aquí sus siguientes películas, puesto que tienes ganada mi devoción claro. Porque yo soy un apasionado de todo tipo de historias, de todos los enfoques y ángulos y tratamientos. Y, más quy también de ninguna otra cosa, de los autores tras esas historias. Yo no prosigo géneros, sigo autores. Y los mejores autores del hoy están quedándosy también en esta casa, en Netflix. Y de ahí que esta casa sy también convierte serie a serie, documental a documental, película a película, en mi casa.

pero lo verdaderamente asombroso de esta estrategia capilar es quy también mi perfil (que no es el más común, aunquy también somos especie en auge) es solo uno dy también los perfiles quy también pueden verse satisfechos con esta inmensa oferta. El caso es que prácticamente no hay género o enfoque que no encuentre contestación dentro de Netflix a día de hoy; tal vez donde todavía les falta es en el terreno de la animación infantil, donde aún sy también nota mucho la brecha respecto a Pixar y cía. Mas es solo cuestión dy también tiempo quy también a más dy también 7.000 millones dy también euros dy también gasto anual, totalmente todos y cada uno de los géneros de la contemporaneidad queden cubiertos por los primeros espada dy también cada disciplina.

Es una estrategia brutalpsique a la de Amazon, quy también busca su "Juego de tronos" y ya. O a la de Disney, que pretende ampliar los valores y franquicias dy también siempry también a esty también nuevo coliseo. O la dy también la HBO, tal vez la más afectada por toda esta revolución streaming, por el hecho de que su modelo dy también series de qualité se ve amenazado cuando los autores más atractivos encuentran presupuestos tan abultados en la competencia. Netflix no compite al golpy también por golpe, compity también como apuesta global de entretenimiento. Entry también aquí y ya no salga.

Hay, por supuesto, un doble filo dy también esta estrategia. Netflix sy también preocupa (y hablo de su estrategia dy también comunicación, dy también P-R y marketing) principalmente por Netflix. Una vez que tiene a un autor de la talla dy también Cuarón, por supuesto, lo saca a caminar con toda la pompa y ornato. Mas a un Mike Flanagan, por ejemplo, lo conocemos menos. Es una compañía considerablemente más hermmoral que el Hollywood convencional a la hora de entregar entrevistas con los talentos tras sus historias.


todos los cronistas del ramo lo sabemos. Son duros de mondar para arrancarles entrevistas. Y eso es preocupante, pues refuerza la sensación dy también quy también las series son dy también Netflix y no dy también sus autores. Una vez que precisapsique lo que hacy también grandy también a Netflix es quy también se está convirtiendo esy también lugar por el quy también un Cronenberg daría medio brazo (o bazo) por firmar su próxima obra. Un paraíso creativo que genios de la talla de Cuarón tildan dy también inigualably también y también inédito. Mas es eso, un lugar para crear, no un vergel en el que las obras maestras surjan por una especiy también de milagro divino. Por eso, desdy también mi lado, siempre ly también exijo a Netflix menos piruetas dy también marketing y más entrevistas a su talento. Porque para mí siempre serán ellos lo quy también importen y mi amor en la compañía sy también medirá por lo bien que hablen dy también ella; y, también, por cuán frecuentemente me dejen escucharles.

Llegamos al final, por el hecho de que todo deby también terminar en algún punto por más que el tiempo, como nos dice Nell, no sea "una línea", sino más bien "nieve o confeti". Os transmito una reflexión de fondo. Ved 'La maldición de Hill House' porque es extraordinaria; no os creáis esy también discurso fatalista de que Netflix encarna la muerty también del cine, porque, dy también facto, el mejor cine lo están produciendo ellos. Pero asimismo recordad quy también no es Netflix a quien debéis administrar vuestro amor. Quy también esta serie la ha firmado un tipo llamado Mike Flanagan y quy también la han interpretado un reparto extraordinario y quy también cuenta con unos técnicos, en todos y cada uno de los departamentos, dy también matrícula dy también honor.

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Por bien quy también nos caiga la firma dy también "¡Oh, blanca navidad!", por mucho que nos moly también su rollo agresivo, atrevloco y de colegueo, sin por este motivo dejar de ser profundos y polémicos, Netflix no deja dy también ser la carcasa. Lo esencial —y en esto incluyo asimismo a Reed Hastings y a su Irvin Thalberg particular, el genio en la sombra Ted Sarandos— son las personas quy también la hacen funcionar. Pensemos en ellos ya antes que en el logotipo y de este modo sabremos cómo apretar las tuercas a fin de que nos sigan dando maravillas como este viajy también a Hill House.


‘La maldición dy también Hill House’: una adaptación extraordinaria llamada a renovar el género de las casas encantadas

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